Esto no deja de ser irrelevante.
Hoy llegué a mi casa y me tiré en mi cama, peské a mi gata, vieja, que me ha acompañado durante muchos años de mi vida y que me dejo una cicatriz arriba del talón derecho una vez que se enojó conmigo, porque hay que reconocer que esta gata tiene su carácter, la cosa es que la pesqué y me tiré en la cama, y me empecé a quedar dormida medio me moví y se fue. Así, no le gustó que me moviera y se fue a su cama, la eché de menos... pensé en cuánto la quiero y en cuánto la voy a extrañar cuando no esté, no acostumbro a llorar a mis muertos en vida, lo hice una vez y nunca más, porque no sirve de nada... con ella sólo me queda disfrutarla, aunque no niego, que la voy a echar de menos.
